A eso de las 9:37 de la noche me aveciné a mi buzón esperanzada. Quería recibir alegría y buenas noticias encapsuladas en algún sobre blanco. Eran las 9:37 pm sí. Luego de un largo día de trabajo (porque así le llamo a estudiar), aún me quedaba un espacio para la celebración. Y justo a esa hora encontré una carta. Contados son los momentos que se asemejan a ese acto de recibir unas cuantas letras que han viajado a través del tiempo hasta llegar a mí. Y no exagero. Una de las frases que llamó mi atención de las trés páginas blancas llenas de ideas fue la siguiente:
"...fue como encontrar un pedazo de mí que no sabía que había perdido".
Qué gran frase! Al releerla pienso en Madrid. Y, por supuesto, en este Viejo San Juan. La vida y sus días me permitieron vivir en suelo madrileño y ahora aquí en mi no tan Viejo San Juan... Y hallo en esa frase tanta verdad y concordancia con mis propias experiencias. En fin, que si no fuera por este blog, la fiel creencia en lo genuino y confianza en la grandeza de los pequeños momentos... palabras como estas no llegarían a mí. Y hoy, precisamente hoy, doy gracias por que han llegado. Gracias Amiga!
Aquí les presento algunas imágenes de las que me había perdido hasta hace unos días.
Yésica Isabel
Fotografías YINQ© 2011





2 comentarios:
Yésica :D Las cartas tiene su momento verdad su tiempo. Me alegro que la mia llegara cuando lo necesitabas. Gracias por tus palabras.
Sí!!! EL tiempo nunca se equivoca! Estuve tan contenta en ese momento. Gracias por tu amistad!!! :) Has logrado fortalecer mi esperanza en ella. Muaaa
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